jueves, diciembre 20
Esperar
"No hay nada peor que esperar a una persona. Menos cuando uno ya está listo.Somos muy de hacer eso, de esperar. Estamos esperando que cambie. Esperamos que se dé cuenta sin la ayuda de nadie. Esperamos que nos valore. Esperamos que se arrepienta. Esperamos que nos pida perdón. Esperamos que nos perdone. Esperamos que también nos esté esperando. Esperamos. Siempre esperamos.Y esto no es como las colas, que aunque sean largas sabés que tarde o temprano es tu turno. Acá no sabés si tenés turno. Es como un consultorio donde sacaste numerito y la recepcionista va llamando aleatoriamente a diferentes números. El tuyo puede ser el próximo o puede que no llegue nunca. Eso es "la garcha" de esperar a una persona.Y mientras esperamos, ¿qué pasa? Dejamos de prestar atención. Esperar anula nuestro criterio, se vuelve una costumbre espantosa. Ya ni sabemos si vale la pena lo que estamos esperando, pero es más fácil esperarlo que hacer que las cosas pasen. La espera es la mejor amiga del conformismo. Esperamos porque ya no sabemos hacer otra cosa. Esperamos porque nos hace quedar bien decir "yo siempre tuve las cosas claras" y culpar a la otra persona de no decidirse. Esperamos como si fuera un modus operandi autodestructivo que nos pone en stand-by para ver derrumbarse lo que tanto costó construir. Esperamos magia, esperamos hadas madrinas, esperamos milagros. Esperamos que las cosas decanten por sí solas. Esperar es la mejor manera de no hacerse cargo. De dejar todo en manos de la otra persona porque supuestamente nosotros ya habíamos hecho todo antes de entrar en el limbo de la espera.."
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