♥...Me acostumbré a tu ausente presencia, a que estés aquí cuando en realidad te encuentras muy lejos. Mi corazón ha bajado de peso, me resulta más liviano el caminar. Me sonríes con toda tu gracia, desplegando tu arsenal irresistible, tan sublime. Resisto las balas, heridas sobre heridas cada vez duelen menos. Ahora puedo sonreírte, aunque no descifres lo que mis labios inmóviles te dicen. Tal vez no me guardes en el lugar exacto donde yo lo hago contigo, pero tu rostro me indica que confías en mí. Sabes que estaré por si caes, por si no logras remontar vuelo. Ten por seguro que así será, me he acostumbrado a estar a tu lado, del lado que tú prefieres, no es el que yo quisiera, pero qué más da, si eso tú nunca lo sabrás...♥
No hay comentarios:
Publicar un comentario