"-Todo el mundo tiene algo bueno en su interior. Tienes que encontrar la cualidad buena que redime a la persona y amarla por esa cualidad.
-¿Ah sí?-repliqué yo-. ¿Y qué me dices de Hitler? ¿Cuál era la cualidad que lo redimía?
-A Hitler le encantaban los perros-afirmó mamá sin la menor vacilación."
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