“Hoy usted tiene ilusiones y cree que sin ellas no podría vivir. Mañana verá claramente que la ilusión no es más que un error poetizado y prescindirá de ella para seguir viviendo. Con el amor le sucederá lo propio. No hay más que un amor: el del padre al hijo. El amor entre hombres y mujeres no es sino un conglomerado de pequeños resortes: el roce de la epidermis, la vanidad mutua, el trato social, la lucha por la vida, la costumbre de verse a diario y un poco de tesón, y otro poco de necesidad de hablar con alguien en la cama y en la mesa. El amor es tan necio que debiendo andar por el mundo desnudo, se afana por vestirse de púrpura.”
"No estoy ciego. Veo perfectamente. Ignoro el número exacto de amantes que ha tenido mi mujer, por la misma razón que ignoro el número exacto de estrellas que forman el sistema solar o el número de exacto de granos de arena que encierra el desierto del Sáhara o el número de tartamudos que estudian Medicina. Resumiendo: lo que yo no veo es porque no quiero mirarlo. Pero ya que existen cretinos que se ocupan de mis asuntos particulares, voy a probar una medida con la cual probaré a todo bicho viviente que no estoy ciego."
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